Cap3
Después de dos largas horas de viaje, conseguí llegar. La casa ya estaba amueblada por lo que solo tenía que colocar las cosas de mi maleta. La verdad es que estaba muy cansada, así que me tiré en la cama, me puse los cascos y cuando me di cuenta ya era la hora de cenar. No tenía nada para cenar, y pillé algo de dinero para salir a comprar algo o cenar en algún restaurante. Iba contando el dinero, abrí la puerta y choqué de golpe con alguien, pero cuando levante la cabeza ya estaba entrando en la casa de al lado mientras reía. Sin darle importancia seguí a buscar un restaurante, sin alejarme mucho de casa encontré uno y me senté a cenar. Hacía algo de frío,comí algo rápido y me fui a casa. Me senté en el sofá a ver la tele, pero me quedé dormida... No por mucho tiempo, ya que unos chillidos al lado de la pared me despertaron. Decidí ir a pedirles que no hicieran tanto ruido, así que me puse las zapatillas y me arregle un poco el pelo para no parecer una loca. Toqué la puerta, pero no me escucharon y golpee dos veces más. Seguían sin hacerme caso y me empecé a cabrear, llame al timbre y seguidamente se abrió la puerta. Vi unos tennis adidas, mientras subía la mirada, unos pitillos verdes, una sudadera de cuadros de colores y... Una sonrisa de dientes perfectos, si, una sonrisa algo contagiosa, unos ojos marrones con manchas verdes que al mirarlos te perdían y el pelo rubio y algo revuelto con una gorra de creeper -¿Querías algo muyaya?-me dijo con esa sonrisa tan perfecta. -yo.. Eh.. Podéis hacer menos ruido?-intente decir nerviosa. Me prometió que pararía después de terminar el vídeo, y que no fuese tan gruñona. -eh! Yo no soy gruñona!- me crucé de brazos y fruncí el ceño. Él me sacó la lengua y me sonrió.
Cap4
Justo después de que cerrase la puerta, noté como mi corazón se aceleraba y mis mofletes se ruborizaban. Él, ¿era Rubius? Lo conocía bastante y me podía llamar criaturita del señor. Entre en casa y salí corriendo a la cama saltando en plancha. Mordí la almohada para no chillar de felicidad, y empecé a reír como una tonta. Debía contárselo a mi mejor amiga, y cogí el móvil a toda prisa«A que no sabes quienes son nuestros vecinos? Ni te lo imaginas!»
Suspiré y sonreí, y mientras veía sus vídeos se me paso la tarde.
Salí a hacer compras y me vestí algo simple. Estaba en el ascensor mirando el móvil esperando a que se cerrase la puerta cuando vi unos tennis entrar a lo justo, que me sonaban. Levanté la cabeza y vi esos ojos verdes
-Hola Rubén- sonreí
-Eh, como sabes mi nombre?- frunció el ceño-TU!- me señaló con el dedo-¿¡Eres una criaturita?!
Me empecé a reír y me sonrojé.
-Por cierto, donde vas?- saltó cambiando de tema
-Como llegué ayer iba a comprar y comer algo...- agache la cabeza ruborizada. Rubén paró el ascensor y volvimos a nuestro piso -¿Pero que haces?- pregunté extrañada. Me sonrió y me soltó -Cámbiate que mi amigo y yo te invitamos.-
agaché la cabeza y noté que la sangre se acumulaba en mis mejillas -no,no hace falta Rubén yo...- estaba nerviosa pero me interrumpió -A LAS NUEVE EN EL ASCENSOR!- Entró en su casa, cerrando la puerta rápidamente sin dejarme contestar, mire la hora y sólo tenía 2 horas para prepararme.
Twitter: @laurarivash
Instagram: liten_rojiza
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