miércoles, 26 de febrero de 2014

Fireligth I

Fireligth Cap.1

Con su rara habilidad de respirar fuego, Jacinda es especial incluso
entre los Draki—los descendientes de los dragones—que pueden
cambiar de forma—de dragón a humano.
Pero cuando la rebeldía de Jacinda conduce a su familia a huir al mundo
humano, ella tratara de adaptarse—aun cuando su espíritu Draki esta
muriendo. Y lo único que podrá revivirle, será Will, cuya familia caza a los de
su especie.
Jacinda no puede resistirse a acercarse a él, aun cuando sabe que no solo
esta arriesgando su vida, si no que también el mayor secreto oculto de los
Draki.
Poderes míticos y una irresistible pasión comienza a arder en esta historia,
donde una chica desafía todas las expectativas y su amor cruza una antigua
linea divisoria...



Contemplando el tranquilo lago, sé que el riesgo vale la pena. El agua
está calmada y suave. Cristal pulido. No hay una onda de viento
que perturbe la oscura superficie. La niebla asciende, a la deriva de
las montañas, flotando contra un cielo púrpura-magullado.

Un aliento ardiente, se estremece más allá de mis labios. Pronto el sol
saldrá.

Azure llega, sin aliento. No se molesta con ponerle el seguro. Su bicicleta
traquetea junto a la mía sobre el suelo. ‚¿No me oíste llamándote? Sabes que no
puedo pedalear tan r{pido como tú‛.

‚No quería perderme esto‛.

Finalmente, los rayos solares sobre las montañas son una delgada línea
dorada-y-roja que bordea el oscuro lago. Azure suspira a mi lado y sé que esta
haciendo lo mismo que yo—se imagina cómo la temprana luz matutina será
saboreada por su piel.

"Jacinda," dice, "no debemos de hacer esto". Pero a su voz le falta
convicción.

Pongo mis manos en mis bolsillos y giro sobre las puntas de mis pies. ‚Tu
quieres estar aquí tanto como yo. Mira ese sol‛.

Antes de que Azure pueda mascullar otra queja, me quito mis ropas. Y las
escondo detrás de un arbusto, estoy parada en la orilla del agua, temblando,
pero no es por el frío de madrugada. La excitación me atraviesa
estremeciéndome.



Las ropas de Azure caen al suelo. "A Cassian no va a gustarle esto," ella
dice.

Le frunzo el ceño. Como si me importara lo que él pueda pensar. No era mi
novio. Aun cuando sorpresivamente me atrapo en mi Vuelo de Maniobras
Evasivas ayer, e intento sujetar mi mano. "No arruines esto. No quiero pensar
en él ahora mismo".

Esta pequeña rebelión era para conseguir alejarme de él.

Cassian.

Siempre rondando.

Siempre allí.

Observándome con sus ojos oscuros. Esperando.

Tamra podía tenerle. Pasaba su tiempo esperando que él la quisiera—que el
clan la eligiera en mi lugar. A alguien excepto a mí.

Un suspiro escapa de mis labios. Odiaba no poder tomar mis propias
decisiones. Pero era un largo camino antes de que yo pueda decidir sobre algo.
No iba a pensar en eso ahora.

‚Vamos‛. Relajo mis pensamientos y absorbo todos los zumbidos a mí
alrededor. Las ramas con sus hojas verde gris. Las aves moviéndose en contra
del amanecer. La niebla húmeda y pegajosa abraza mis pantorrillas. Flexiono
mis dedos en la escofina gruesa del suelo, mentalmente cuento el número de
guijarros bajo las plantas de mis pies.

Y el tirón familiar comienza en mi pecho. Mi exterior-humano desaparece,
se desvanece, y es sustituido con mi gruesa piel de draki.

Mi cara se tensa, mis mejillas se agudizan, sutilmente cambiando de
posición, estirándose. Mi respiración cambia mientras mi nariz cambia de
posición, surcándose y empujándose lejos del puente. Mis extremidades se
aflojan y alargan. El estiramiento de mis huesos se siente bien. Levanto mi cara
al cielo. Las nubes se convierten en más que manchas grises. Las veo como si ya
estuviera deslizándome a través de ellas. Siento a la fría condensación besando
mi cuerpo.





No tardo demasiado. Es quizá una de mis conversiones más rápidas. Con
mis pensamientos sin restricciones y despejados, sin nadie alrededor excepto
Azure, es mucho más fácil. Ningún Cassian con aspecto amenazante. Ninguna
Mamá con miedo en sus ojos. Ningún otro, viendo, juzgando, estudiándome.

Siempre me estudiaban.

Mis alas crecen, ligeramente más largas que el tamaño de mi espalda. La
delgada membrana entre ellos los empuja libres. Se despliegan con un suave
susurro en el aire—un suspiro. Como si ellas, también, buscaran alivio.

Libertad.

Una vibración familiar crece a través de mi pecho. Casi como un ronroneo.
Girándome, miro a Azure, y veo que ella está lista, hermosa junto a mí. Azul
iridiscente. Bajo la creciente luz, noto los matices de rosas y púrpuras
enterrados en el azul oscuro de su piel de draki. Algo tan pequeño que nunca
me fijé antes.

Ahora lo veo, en la madrugada, cuándo estábamos supuestas a volar.
Cuando el clan nos lo prohibía. Cuanto le extrañas por las noches.

Mirando hacia abajo, admiro el brillo dorado rojizo de mis brazos. Los
pensamientos van a la deriva. Recuerdo un trozo de ámbar en el escondite de
mi familia, de piedras preciosas y gemas. Justo del color de mi piel, como ahora.
El ámbar báltico atrapado por la luz del sol. Es engañoso.

Mi piel parece delicada, pero es tan resistente como una armadura. Ha
pasado mucho tiempo desde que me vi a mi misma de esta manera. Demasiado
tiempo desde que he sentido la luz solar sobre mi piel.

Azure ronronea suavemente a mi lado. Cerramos los ojos—ojos con los
irises ampliados y oscuras ranuras verticales hasta las pupilas— y sé que pasa
por alto sus propias quejas. Ella me mira con sus irises de azul brillante, luce tan
feliz, así como lo estoy yo.

Aun si estamos rompiendo cada regla del clan a hurtadillas. Estamos aquí.
Somos libres.

Parada sobre las puntas de mis pies, brinco hacia el aire. Abro mis alas con
un chasquido, mis membranas desperezándose mientras me elevo.


Con un giro, me remonto.

Azure está allí, riéndose a mi lado, con un sonido bajo y gutural. El viento
se precipita por encima de nosotras y la luz del sol deja dulces besos sobre
nuestra carne. Una vez que estamos lo suficientemente alto, caemos,
descendemos a través del aire en una borrosa picada, viajando hacia el lago.

Mi labio se riza. "¡Exhibicionista!" Le llamo, el estruendo de mi voz draki
vibra profundamente en mi garganta mientras ella bucea en el lago y
permanece sumergida por varios minutos.

Como un draki de agua, cada vez que ella entra en el agua, sus branquias
aparecen a un costado de su cuerpo, permitiéndole sobrevivir sumergida y
nadando, por siempre, si ella lo escoge. Es uno de los muchos talentos útiles
que nuestros antepasados dragones asumieron para poder sobrevivir. No todos
nosotros podemos hacer eso, por supuesto. Yo no puedo.

Yo hago otras cosas.

Volando sobre el lago, espero a que Azure surja a la superficie. Finalmente,
ella sale a la superficie en forma de un aerosol que refulge de agua, su cuerpo
azul radiante en el aire, sus alas dejando caer algunas gotas de agua.

"Bien," le digo.

‚¡Ahora tu!‛. Sacudo mi cabeza y me pongo en camino otra vez, buceando a
través del enredo de montañas, ignorándole. "¡Vamos, será estupendo!‛ dice
Azure.

Mi talento no es estupendo. Daría cualquier cosa para cambiarlo. Para
poder ser un draki de agua. O un phaser1. O un visiocrypter2. O un ónix3. O…
definitivamente, la lista sigue.

En lugar de eso, soy esto.

Respiro fuego. Soy la única respira-fuego en el clan en más de cuatrocientos
años. Eso me ha hecho mucho más popular de lo que en realidad quiero ser.
Desde que se manifestó a mis once años, he dejado de ser Jacinda. En lugar de
                                                           
1 Phaser: aparato usado para la defensa personal, lanza descargas eléctricas, en este caso, podría
tratarse de una Dragón Eléctrico.
2 Vsiocrypter: Dragon con la habilidad de hacerse invisible.
3 Onix: Dragón más fuerte dentro del clan.




eso, soy la respira-fuego. Un hecho por el cual, el clan decide mi vida mientras
me controlan. Son peores que mi madre.

Repentinamente oigo algo más allá del silbido del viento y del zumbido de
la niebla de las montañas que están cubiertas de nieve en cada lado. Un sonido
apenas perceptible, distante.

Mis oídos se alzan. Me detengo, revoloteando en el aire denso.

Azure ladea su cabeza; sus ojos de dragón pestañean, mirándome fijamente.
‚¿Qué es? ¿Un avión?‛. El ruido aumenta, aproximándose rápidamente, una
constante pulsación. "Debemos bajar".

Asiento, Azure desciende. Yo la sigo, mirando detrás de nosotras, viendo
sólo los bordes de las escarpadas montañas. Pero el sonido aumenta. Se acerca
más.

Se mantienen acercándose.

Nos persigue.

‚¿Deberíamos de volver a las bicicletas?‛ Azure vuelve su mirada hacia
atrás hacia mí, su pelo negro con vetas azuladas ondeando como una bandera al
viento.

Vacilo. No quiero que esto termine. ¿Quién sabe cuándo podíamos volver a
salir a hurtadillas de nuevo. El clan siempre me observaba muy de cerca,
Cassian siempre—.

"¡Jacinda!" Azure apunta con un dedo azul iridiscente a través del aire.

Me giro y miro. Mi corazón enloquece.

Un helicóptero ronda por la montaña, tan pequeño a la distancia, pero
aumentando de tamaño mientras se acerca, atravesando la niebla.

"¡Vamos!‛ grito. "¡Baja!‛

Buceo, arañando el viento, mis alas se plegan contra mi cuerpo, mi piernas
como flechas, perfectamente en ángulo para la velocidad.

Pero no soy lo suficientemente rápida.



Las hojas del helicóptero baten el aire en un frenesí de golpes. Cazadores.
Lagrimas de viento en mis ojos mientras vuelo lo más rápido que he volado
alguna vez antes. Azure se queda atrás. La llamo a gritos, mirando hacia  atrás,
leyendo la oscura desesperación en su mirada líquida. "¡Az, continúa!‛

El draki de agua no esta hecho para la velocidad. Ambas sabemos eso. Su
voz se retuerce en un sollozo y yo escucho como el sonido se quiebra. "¡Lo
estoy intentando! ¡No me dejes! ¡Jacinda! ¡No me dejes!"

Detrás de nosotras, el helicóptero sigue viniendo. El miedo amargo cubre
mi boca mientras dos más se unen, matando cualquier esperanza de que solo se
tratara de un esporádico helicóptero rondando el área. Es un escuadrón, y
definitivamente estaban cazándonos.

¿Así fue lo que le paso a Papá? ¿Sus últimos momentos fueron de esta
manera? Echando hacia atrás la cabeza, ahuyento el pensamiento. No voy a
morir hoy—con mi cuerpo roto y vendido en partes y piezas.

Asiento hacia las copas de los árboles que se acercan. "¡Allí!"

Un Draki nunca vuela cerca al suelo, pero no tenemos otra opción.

Azure me sigue, siguiendo mi curso. Se acerca a mí, pasando muy cerca a
los árboles relampagueantes en nuestro salvaje miedo. Me detengo y voy a la
deriva, mi pecho se alza salvajemente debido a mi respiración jadeante El
zumbido de los helicópteros en lo alto, su ensordecedor ritmo golpeando el aire,
agitando los arboles en una espuma verde.

"Deberíamos dejar de manifestarnos4" Az dice, jadeando.

Como si pudiéramos hacerlo. Estamos demasiado asustadas. Los Draki
nunca pueden mantener su forma humana en estado de miedo. Es un
mecanismo de supervivencia. En nuestros corazones somos draki; de allí es de
donde sacamos nuestra fuerza.

Me asomo hacia arriba a través del enrejado de sacudidas ramas que nos
escuda, el perfume del pino y el bosque maduro en mi nariz.

"Puedo ponerme en control a mi misma," Az insiste en nuestra lengua
gutural.
                                                           
4 Manifestar: cambiar de forma.



Niego con la cabeza. "Aun si eso es cierto, es demasiado peligroso. Tenemos
que esperar. Si ven a dos chicas aquí—después de que acaban de ver a dos
draki hembra, podrían sospechar".

El frio, presiona mi corazón. No puedo dejar que eso ocurra. No sólo por
mí, sino por todos. Por todos los drakis. El secreto de nuestra habilidad de
tomar forma humana es nuestra máxima defensa.

"¡Si no estamos en casa la siguiente hora, estamos perdidas!‛

Me muerdo los labios para detenerme de decirle que tenemos más cosas por
las que preocuparnos que si el clan nos descubre. Aun no quiero asustarla más
de lo que ya esta.

"Tenemos que escondernos por un poco—"

Otro sonido penetra entre las hojas pulsátiles de un helicóptero. Un
zumbido bajo en el aire. Los pequeños pelos en mi nuca cosquillean. Algo
diferente está allí afuera. Abajo. En el suelo. Acercándose cada vez más.

Miro hacia el cielo, mis largos dedos flexionados se abren y cierra, mis alas
vibran tratando de controlarse. Mi instinto me insta a volar, pero sé que están
ahí arriba. Esperando. Rondando como buitres. Veo sus formas oscuras a través
de las copas de los árboles. Mi pecho presiona. Ellos no se van.

Muevo mi cabeza hacia Az instándole que me siga por entre las gruesas
ramas de un pino de altura imponente. Plegamos nuestras alas cerca de
nuestros cuerpos, y nos adentramos en medio de las agujas de pino, peleando
contra las ramas que nos rasguñan. Conteniendo la respiración, esperamos.

Entonces la tierra cobra vida, un cortejo completo de vehículos: Camiones,
SUVs5, motocross6.

"No," hablo con voz áspera, mirando hacia los vehículos, los hombres,
armados hasta los dientes. En una camioneta, dos hombres recostados están
listos, un enorme lanzador de red esta entre ellos. Cazadores experimentados.
Saben lo que están haciendo. Saben lo que cazan.

                                                           
5 Camionetas
6 Motos de arena.


Az tiembla tan fuerte que las gruesas ramas en las que estamos agachadas
comienzan a agitarse, las hojas empiezan a susurrar. Agarro firmemente su
mano. Los motocross siguen su camino, moviéndose a una velocidad
vertiginosa. Un conductor de una SUV sale por la ventana. ‚Revisen los
árboles," él grita, su voz es intensa, aterradora.

Az se mueve nerviosamente. La sujeto mucho más fuerte. Una motocicleta
está directamente debajo de nosotras, ahora. El conductor lleva puesto una
camiseta negra que abraza su joven cuerpo musculoso. Mi piel se cierra casi
dolorosamente.

"No puedo quedarme aquí," Az se ahoga junto a mí. "¡Tengo que irme!‛

"Az," le gruño, mi voz es baja y ferviente, pero desesperada. "Eso es lo que
quieren. Están tratando de hacernos salir. No entres en pánico".

Sus palabras salen de sus apretados dientes. "Yo. No. Puedo".

Y sé, con una enferma presión de mi intestino que ella no va a durar.

Escaneando la actividad en la  tierra y también a los helicópteros que surcan
el cielo, tomo una decisión en ese mismo momento. "Esta bien". Trago. "Este es
el plan. Separémonos—"

"No—"

"Yo abandonaré nuestro escondite primero. Entonces, una vez que hayan
ido tras de mí, huye hacia el agua. Sumérgete y quédate allí. Por mucho tiempo
si es necesario".

Sus ojos oscuros brillan húmedamente, las líneas verticales de sus pupilas
laten.

‚¿Entendido?‛ le exijo.

Ella asiente bruscamente, los bordes de su nariz contrayéndose con un
aliento profundo. "¿Q-qué vas a hacer?‛

Fuerzo una sonrisa, la curva de mis labios dolorosamente en mi cara.
"Volar, por supuesto".

Lucius III

Lucius III
12 de julio de 1966

A media noche un graznido que provenía de la ventana me despertó. Fui hacia ella y vi un cuervo. Al ver que no se iba abrí la ventana y este entró y se posó en mi hombro. Decidí quedármelo, así por lo menos tendría compañía.
Dejé el cuervo en la habitación y vagué por la casa en busca de Marita para ver si le había dicho a alguien lo que hice el otro día. Cuando la vi demostró saberlo todo, se le notaba en la cara. Volví a mi habitación y allí planeé su asesinato. Cogí cloroformo, una llave inglesa y un candado y me puse manos a la obra.

Marita estaba  lavando los platos en la cocina principal cuando entrando sigilosamente la cogí por sorpresa y la dormí con el cloroformo. La arrastré hasta la cámara frigorífica y la encerré, echando el candado. Después subí la temperatura de esta con la llave inglesa. Poco a poco su cerebro se fue congelando y con este también sus conductos respiratorios y su frágil corazón. Al congelarse esto se producen dos muertes, la muerte por paro cardiaco y por derrame cerebral.
Cuando un detective contratado por mis padres llegó, empezó a buscar pruebas y sospechaba de mi. Entonces fui al garaje y cogí un destornillador de la caja de herramientas. Sin que nadie me viera  abrí el gas de los fogones. Como el detective siempre llevaba un puro encendido en la boca era un plan genial.
-          Niño no toques las pruebas- me gritó desde la puerta.
-          Vale, vale don detective sabelotodo, no hace falta gritar.
Al acercarse a los fogones, el cúmulo de gases hizo el resto. Este  le explotó en la cara dejándosela en carne viva.

Para rematarlo le clavé el destornillador en la yugular y murió desangrado. Para no quedar pruebas me llevé el destornillador a mi habitación y allí decidí que iba a  hacer con él.

Introducción de Fireligth

Introducción: Fireligth

Hoy os traigo el primer capitulo de la saga Fireligth, la continuación es Vanish y el último creo que el Hidden. Espero que os guste, a mi me parece que esta bastante bien asi que aquí os dejo la introducción:

Además de ser una joven independiente, rebelde y decidida, Jacinda es una draki, una descendiente de dragones capaz de adoptar forma humana para vivir entre los hombres sin llamar la atención. Un día pone en peligro a su tribu rompiendo una de sus leyes más sagradas, y para evitar el castigo se ve obligada a huir con su familia al mundo de los mortales, donde, poco a poco, su draki morirá y ella se convertirá en una humana más. Sin embargo, Jacinda no está dispuesta a renunciar a su esencia sin luchar, aunque para ello deba acercarse al mayor de sus enemigos, un atractivo y enigmático cazador de drakis que, con una simple mirada, despierta todos sus instintos. Poderes míticos, luchas de clanes y un amor imposible dan forma a la historia de dos jóvenes que cruzan la antigua línea divisoria que los separa… con resultados imprevisibles.

sábado, 22 de febrero de 2014

Lucius II

Lucius II
9 de julio 1966
Me levanté temprano y como de costumbre estaba lloviendo. Fui a desayunar y cuando volví a mi habitación allí estaba otra vez con esa mirada de interés y codicia que solo un ser tan maligno podía tener.
-          Lucius, en este diario tienes diferentes formas de matar a todos y cada uno de los habitantes de esta casa. No olvides que si fuera necesario puedes utilizar los poderes que te he dado- Tras decir esto, despareció en una nube de azufre y llamas.
Mi primera victima será Lucila, la secretaria de mi padre, que es una gorrona y siempre me roba las magdalenas de la merienda. Lo mas sencillo y con menos posibilidad de que me descubran es envenenándola con mata-ratas.
Fui a la cocina y tras asegurarme de que nadie me pudiese ver cogí el mata-ratas del armario del fregadero y lo eché sobre las magdalenas de ella. Antes de que Marita llegase se las llevé a Lucila para poder presenciar en primera persona su lenta pero agónica muerte.
-          Gracias Lucius – dijo probando una magdalena.
-          No hay de que- le respondí con un sutil matiz de maldad en la voz.
Al empezar a intoxicarse me gritó:
-          Maldito crío, ayúdame, no te quedes parado.
Pero yo seguía inmune a sus gritos de agonía…
No me dí cuenta de un detalle… Marita lo estaba viendo todo desde la puerta.


Adiós teléfono, adiós ordenador los findes y adiós autoestima

Adiós teléfono, adiós ordenador los fines de semana
 y adiós autoestima.

Voy a empezar aclarando que soy un desastre, todo me sale mal y supongo que por eso he aprendido a reírme de mis fallos.  Estoy castigada de modo que tengo tiempo para aclarar mi mente, de repente me pregunto: ¿Qué significa ser la chica del final del pasillo? ¿Por qué soy esa chica ahora y no antes?

Supongo que he cambiado, antes yo no era la chica del final del pasillo, antes era una negada en los deportes, tímida, insegura, resumiendo una NEGADA. Ahora soy diferente.
Ser la chica del final del pasillo que es mucho mejor, ya no soy una negada, no se mentir (os aseguro que eso trae muchos problemas), soy parte de las empollonas de clase (solo un poco, soy muy torpe razonando), a veces soy la más maja del mundo y otras veces tan borde que no me soporta ni mi familia, soy bastante rara y estoy muy crazy, según los chicos no soy ni un pivon ni fea, soy guapina, eso aunque no lo parezca es un cumplido porque al parecer casi todas son feas. Pero los chicos no se fijan en mí por un motivo muy simple, hay muchas chicas bastante más guapas y fáciles que yo. ¿Por qué se iban a conformar conmigo teniendo a una chavala qué esta buenísima a su alcance?

Supongo que por eso estoy aquí castigada sin ordenador los fines de semana y sin móvil hasta nuevo aviso; estoy aquí porque soy demasiado despistada. Llevo todo el día esperando a que X (X es el nombre en clave del chico que me gusta) se fije en mí, lo he conseguido pero no de manera positiva, se ha fijado en mi porque le he j#d%d# el partido de fútbol. En fin, que se le va a hacer, nunca se va a fijar en mí, además tengo entendido que le gusta una chica de primer curso. ¡Esa chica no sabe la suerte que tiene!
Supongo que os interesará saber porqué estoy castigada. ¿Imaginaros que estáis centrados en llamar la atención de la persona que os guste y que mientras tanto tu madre te llame seis veces al móvil? Espero que no os pase nunca porque la bronca que te echan es épica.

Podré vivir sin móvil, me costará pero lo conseguiré, no es tan necesario en mi vida. Lo que si necesito es algo que me alga olvidar a X, me duele mirarme al espejo, no soy tan fea, estoy bien pero empiezo a compararme con las “barbies” de mi clase y pierdo todo mi encanto. Algunas veces pienso que de un momento a otro el espejo estallará en mil pedazos. ¡Arrrrg! ¡Todo me sale mal! Últimamente no estoy inspirada para nada. ¿Estaré perdiendo facultades?
Respecto a X ¿Qué tengo que hacer? ¿Me rindo así sin más y le olvido o sigo haciendo el ridículo? Las dos opciones son igual de patéticas. Ojalá alguien me entendiese, ojalá alguien me dijese que a ellos les pasa lo mismo o que X en realidad está locamente enamorado de mí pero intenta disimularlo; nunca pasa, nunca me lo dicen, mis amigas me apoyan e intentan animarme, hacen todo lo que pueden pero sus esfuerzos no cambiarán el hecho de que meter la pata en el peor momento es mi especialidad.

V.M., Rebecca, Sara, si estáis leyendo esto quiero deciros que os quiero y que sois las mejores. ;b
No sé si hay más chicos y chicas como yo, más gente al final del pasillo, si lo sois os deseo suerte, mucha suerte.
Gente invisible, negados, (hay 5 niveles, los diré de más bajo al más alto en popularidad: negados, frikis, gente invisible, gente del final del pasillo y súper populares) recordad que no tenéis que rendiros, recordad que yo antes era una negada y ahora estoy a unos centímetros de ser súper popular.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Teatro: Dr Jekyll and Mr Hyde

Espero que os haya gustado Lucius, de momento tengo cinco capítulos, los iré publicando cada vex que vaya a escribir algo yo ;b.


Dr Jekyll and Mr Hyde

Hoy en el instituto hemos hecho una excursión, por fín. Nos la merecíamos después de aguantar a los profesores dándonos constantes charlas sobre que los alumnos de la sección Bilingüe deberíamos ser más inteligentes que los demás y que por eso nuestros exámenes son más difíciles y estamos una hora de más dando clase.

Bueno pues hemos ido  a ver un teatro llamado Dr Jekyll and Mr Hyde (supongo que lo habíais deducido). El teatro a estado bastante bien y los actores eran MUY bueno, sí, lo pongo en mayúsculas porque es que lo hacían MUY bien, cantaban, interpretaban a varios personajes (hay un momento en el que el protagonista interpreta a dos personajes a la vez), bailaban GENIAL, eran graciosos y han echo toda la obra en inglés.

Aunque la obra me ha encantado lo más divertido ha sido ir en el autobús, me he sentado con V.M. (la que ha escrito Lucius) en el asiento de detrás de las escaleras, es el mejor asiento para ir de escursión por los siguientes motivos:
                                      1. No se suele sentar nadie justo detrás tuya y por tanto puedes echar el                                               asiento hacia atrás.
                                       2.Puedes poner los pies encima de la barra que separa las escaleras de los                                              asientos.
                                      3.Puedes sentarte en el suelo en vez de en el asiento sin que te aplasten.


¡A que no se os había ocurrido! Me siento inteligente Ja ja. Pues ahí estaba yo, con toda mi "pachorra", totalmente tumbada, escuchando Skrillex y bailando el Peace Dance (Si no sabéis que es os recomiendo que veáis los vídeos de Hola soy Germán en Youtube). Cuando nos aburríamos nos pusimos a contar viejos, no me gusta llamarles así porque es una falta de respeto pero es verdad, estábamos contando viejos, no me acuerdo de cuantos había a la ida pero a la vuelta encontramos 13.

Las de mi clase empezaron a cantar y los de tercer curso que se sentaban el la parte delantera del autobús no paraban de quejarse ni de mandarlas callar. A la vuelta pasó lo mismo pero algo más animado, un chico de clase se había levantado de su asiento, se había colocado en el pasillo del autobús y se había puesto a bailar como el la disco, con el puño en alto.

Al final acabé aburriéndome de modo que V.M. y yo nos pusimos a lanzar cachos de la goma de borrar,que yo tenía en la mochila, a la gente. Luego se nos terminó y me fui corriendo por el pasillo del autobús (estaba en marcha) hasta el sitio de Rebecca para pedirle chucherías. Cuando me las comí le dije a Alberto que me contase algo porque me aburría y dijo que no quería por lo tanto se lo pedí a Nacho (el es mucho más divertido y agradable, me cae genial) y empezó a contarme chistes malos, como casi no lo oía me senté con el hasta que decidió enseñarle a Alberto las "Ofertas del Carrefour" cuando paso eso yo me fui porque... ... mejor que no sepáis lo que vi en las "Ofertas del Carrefour", sólo diré que era muy guarras esas "Ofertas".

Os lo estoy contando todo desordenado pero es que si no es muy aburrido  jeje.
a por cierto antes de entrar al teatro yo estaba sentada con mis amadísimas mallas encima de una piedras que cortan muy facilmente la tela y  en ese momento apareció un amigo y para hacer la gracia tiró de mí para caerme. Mirar lo que le ha pasado a mis adoradas mallas (ahora están en la basura)  :(  :



Lucius I


 LUCIUS i

     
El demonio que hay en mí

6/6/1966
Hoy es un día muy especial, es mi cumpleaños. Desde siempre he creído que no importo en mi familia, ya que todos siempre andan de un lado para otro y no me prestan atención.
Al soplar las velas de mi tarta noté una presencia, algo extraño que me observaba desde la ventana, no… desde la puerta, o puede que desde la pared. No lo sé. Al cabo de unos instantes noté una respiración junto a mi cuello y al mirar hacia atrás una sombra de ojos brillantes me miraba con interés.
Mientras me dirigía a mi habitación, esa misma presencia, esa misma respiración en el cuello, esa misma sombra de ojos brillantes me seguía sigilosamente por los pasillos de la casa.
Al llegar a mi habitación la sombra se envolvió en llamas y un hombre con el cabello rojo, ojos oscuros y profundos, bastante alto y con cara de pocos amigos emergió de ellas.
Lentamente empezó a acercarse a mí con esa sonrisa de oreja a oreja y con los ojos con un sutil toque de ambición. Me paralizó y me enmudeció para que nadie pudiera oírme.
- Bueno, bueno, pero si es mi querido lucius-dijo aquel hombre.

- Que querrá de mí- pensé mirándole a la cara.

- pues solo busco un humano para poder conseguir almas inocentes, como la tuya.
- Como sabes lo que pienso?
- Soy el demonio ese poder es uno de los que tengo y por lo que veo funciona bien.
-Deberías saber que yo no estoy dispuesto a matar a nadie.
- Lo sé, pero no me hace falta tu condición.
En ese instante volvió a convertirse en sombra y entró dentro de mi pecho y como un huracán arrasó con todo lo que pudo y abrió paso al rencor, al odio, a la ira, a la envidia y al mal.

Por: V.M.

domingo, 16 de febrero de 2014

Llorando sonrisas de invierno

Llorando sonrisas de invierno

Quiero llorar sonrisas pero duele, duele mucho,  duele ver que no puedes evitar partírle el corazón a tu amigo, duele ver que esa amiga por la que has luchado tanto no te valora lo más mínimo y duele ver que el chico que te gusta no se va a fijar en ti nunca.

No quiero, no quiero que Roberto se enamore de mi. ¿No lo entiende? No me gusta, lo sabe, quiero que sea feliz que se enamore de una chica que valga la pena, que me olvide. Todo el peso recae sobre mis hombros, podría no importarme pero me importa porque no quiero que mis amigos sufran, no quiero que mire atrás. ¡J*d*r! No lo entiendo ¿Porque yo? Quiero pedirle al cielo que aparezca alguien especial en su vida y que me deje en paz, es como una tortura, no quieres hacerle daño y se lo haces, lo intentas proteger y le hieres.

 Es como  dejar a un conejo herido en medio del bosque, tienes que elegir o le obligas a largarse o lo matara el cazador, sabes que es peligroso, que puede morir pero prefieres eso a que lo maten de una manera segura, le estas dando oportunidades pero el conejo te sigue, te vas corriendo y te alcanza, quieres gritarle que se vaya pero no puedes o el cazador te oirá; al final el conejo solo te perjudica aunque el no lo sepa.

Eso duele, duele demasiado pero sólo puedes sonreír, como si fueses una barbie, como si no sufrieras, tienes que aguantar sola. ¿Qué porque? Porque sino preocuparas a las personas a las que quieres y sufrirán igual que tú, eso no es lo que yo quiero, yo les ayudare pero no les preocupare, no merecen sufrir por mi culpa.

Y por eso que acabo de contar, porque no quiero hacer sufrir a nadie es por lo que me duele que mi Sara, una chica, una ex-amiga no me aprecie lo más mínimo. No se si lo de ex-amiga lo eligió ella, lo elegí yo o es que yo no podía soportar tanta presión.

Conocí a Sara en primer curso de ESO, recuerdo que solía sentarme cerca ella y su mejor amigo en el autobús, la conocí gracias a Rebecca y a Marián, las tres eran un año mayores que yo y me caían muy bien. Un día empecé a salir con Sara y empezamos a ser muy amigas; pronto me dí cuenta de que Sara estaba siempre castigada y de que tenía muchos problemas en casa con su familia, al principio yo no lo entendía pero con el paso del tiempo empecé incluso a sentir como si yo fuese Sara, la quería tanto que me ponía totalmente en su piel, tenía que hacerlo, era mi mejor amiga. 

La ayude en todo lo que pude, me escapaba de casa por estar con ella y ayudarla, mentía a mi madre y le dejaba la casa para que se quedase con su mejor amigo a solas aunque para aquel entonces ya no era su mejor amigo, era su novio. Cada vez que tenía un problema yo dejaba lo que estaba haciendo por intentar solucionarlo, la cosa llego hasta el punto de que dejaba de estudiar por ayudarla, incluso un día  me tiré todo el día haciéndole un regalo a su novio porque al parecer ella no podía.

Su novio y yo empezamos a hacernos muy amigos pero a ella eso no le gusto, yo solo quería que fuesen felices y dejaba mis problemas aparte para solucionar los de Sara. Ella empezó a tener celos, no se fiaba de mí después de todo y yo me cansé, me sentí utilizada y empecé a ocuparme más de mi misma y a dejar que ella solucionase sola sus problemas. 

Y aquí estoy, al parecer ya no le caigo bien, no quiere saber nada de mi, además seguramente me culpara de que Roberto este enamorado de mi y por si esto no fuese poco estoy enamorada de el amigo de Sara y Roberto, ni siquiera sé si tengo la aprobación de mi mejor amigo, tengo ganas de hablar con el pero ya casi ni nos vemos y seguro que le parecería mal. Resumiendo sólo tengo el apoyo de Rebecca y Andrea que son mis mejores amigas ahora, el chico que me gusta prácticamente no sabe que existo y esto a mucha gente le parece una tontería y esa gente tiene razón pero cree que si pudiese pedir un deseo pediría que dejase de morir gente por las guerras y el hambre.

En fin, era de esperar. ¿A quién le iban a importar mis problemas? Al fin  y al cabo solo soy la chica del final del pasillo.

Fiesta en san Valentín

Ahora si que vamos a empezar de verda y ahí va la pregunta que todos se hacen: ¿Dónde esta la chica del final del pasillo? ¿Quién es?
Aquí la tenéis, si chicos, yo soy la chica del final del pasillo y he decidido empezar a escribir en este blog. Antes estuvo escribiendo mi hermana Serena como habréis comprobado pero esto va a cambiar, si voy a borrar parte de los documentos expuestos anteriormente, o tal vez no, posiblemente le cree un blog a ella y ya os lo diré por si os interesa, aunque visto lo visto nadie lee esto.

Y bien, dicho esto comencemos.... ;)


Fiesta en San Valentín

14/02/14
¿Qué puedo decir de este día?Simplemente fue un día esperado por mucha gente, entre ellos yo. Me hacía ilusión, quería ver cuantas flores me regalaban mis amigas y creo que en el fondo esperaba recibir algo de el, el chico que me gusta. Era inevitable que me llevase una pequeña decepción por ni siquiera haber hablado con el, solo quería saber si se había dado cuenta de que existo. Fui una tonta al pensar que tal vez sabía que yo estaba ahí pero no como la amiga de su amigo, yo quería (quiero) que al menos me mire como a una amiga, solo quiero que al menos me mire.

La mañana en los pasillos del instituto había terminado y por fin era viernes; había terminado esa mañana de profesores al límite de la histeria (si es que eso existe, bueno ya me entendéis), de clases aburridas en las que deseas estar muerto, de clases divertidas que se te pasan volando, de compañeros que no paran de tirarte bolitas de papel con saliva (lo se es asqueroso) y de todas esa cosas características del instituto...

Por fin era libre, había salido de ese edificio al cual algunos le llaman Cárcel. El autobús escolar iba lleno de gente y creo que el 99%de los estudiantes estábamos contentos. Que suerte tuvimos ese día, nuestra parada sería la ultima y a consecuencia tendríamos mas tiempo para hablar con los amigos y nos librábamos de la casi inevitable colleja de la salida. Bajamos los pocos alumnos que quedábamos  y tras hablar durante unos minutos cada uno se fue a su casa.

De camino a casa algo me llamó la atención, eran dos rosas en lo alto de la valla. Dos rosas, dos rosas a finales de febrero, no era habitual ver rosas en esa época. Deje los dos claveles y las dos Chupa-chups que me habían regalado encima de una piedra y la mochila en el suelo,mire a los lados para asegurarme de que nadie me vería y escalé la valla para coger una de esas rosas a las que yo había llamado "Rosas de Invierno".

Entré en casa y le regale la flor a mi madre, también le pedí un bote con agua para poner mis claveles (los cuales están ahora en mi mesita de noche). Comí y me preparé porque esa noche tenía una fiesta. La fiesta me entusiasmaba por dos razones: Saldría con mi "antigua pandilla" y segundo y más importante, mi madre tendría tiempo para tener una cena romántica con su novio.

Salí de casa un poco antes de lo previsto y aproveché para pasar por casa de mi mejor amigo y ver al chico que me gusta con la escusa de que para llegar a la fiesta tenía que pasar por allí, pero para mi desilusión no estaban así que decidí pasar por la tienda de una amiga a saludarla, pero tampoco estaba, en fin solo quedaba una opción y era la que mas me aburría, caminar muy muy muy lento.

Llegué a la plaza en la que habíamos quedado pero no había nadie de modo que esperé hasta que vi a Alba y a Laura, venían con los regalos de María (era su cumpleaños). Nos fuimos corriendo al local que tenían alquilado para llevarlo todo, allí nos encontramos con las gemelas (me caen genial pero nunca soy capaz de diferenciarlas), con Paola y con mas chicas que no conocía, menos mal que luego llegaron María Manzano (La mejor amiga de la chica del cumpleaños) y la otra María. 

Como no querían que María viese lo que estaban "preparando" (en realidad no estaban preparando nada, estaban haciéndose fotos y bailando) nos fuimos la cumpleañera, María Manzano y yo a dar una vuelta, y menos mal porque yo ya no soportaba más estar sentada mientras una chica muy bajita con tres quilos de maquillaje, Paola y Laura bailaban reguetón y aveces perreaban de forma un poco...   ...guarra.

Yo no estaba hecha para eso, no me gustaba ese tipo de música, no me gustaban esos bailes y no me gustaban sus vestidos ceñidos de color rojo llamativo. Eso me parecía un comportamiento de chicas de Baquillerato como poco. Querían crecer demasiado rápido, querían ser populares, ya fumaban, robaban, y yo pensaba que iban a acabar mal aunque aveces envidiaba que no tuviesen vergüenza, yo tenía demasiada y pensaba que tal vez yo era mas madura por haber vivido cosas muy duras que ellas no han visto, por suerte.

Simplemente yo era la chica del final del pasillo pero eso no significaba que no pudiese pasármelo bien así que me desaté un poco y me fui con Rocío, la más loca, con ella siempre me desataba, "tiraba la casa por el tejado" así que solo iba con ella en fiestas como esa porque si siempre estuviésemos juntas sería peligroso para mi. Empezamos a reírnos hasta el punto de que Rocío terminó tumbada en un portal meándose de risa mientras yo le  hacía cosquillas.

 El culebra, un chico muy majo que estaba con nosotras nos miraba y nos decía que estábamos mal de la hoya. Me encantó conocerle, era como si disfrutase con las locuras que hacíamos y siempre venía con nosotras. A mi me decía que si no me daba verguenza andar con Rocío porque siempre iba cantando por la calle, chillando y de todo, pero lo más gracioso es que cantaba una canción que le había enseñado yo y decía así: "Pinocho fue a pescar al río Guadalquivir, se le calló la caña y pescó con la nariz, cuando llegó a su casa nadie le conocía, tenía la nariz mas grande que un tranvía". Lo se, lo se, es una canción de niños pequeños pero no me importa, con catorce años tenémos que pasarnoslo bien y cantar no le hace mal a nadie.

A las 11:15 PM ya no había nadie, el culebra y los demás se habían ido y solo quedaban por las calles chicos de primer curso de la ESO que pasaban de sus padres y chavales de quince años. Subí a una tienda de chucherías donde había quedado con mi madre para volver a casa y mientras caminaba, sola, alguien me grito:
-Feaaaa
Me gire para ver quién era pero la calle estaba muy oscura y solo vi la silueta de tres chavales de 15 años, no les veía la cara pero sabía que no los conocía, de modo que hice un corte de manga, me aseguré de que lo vieron y seguí mi camino tranquilamente.Oí que los chicos me gritaban:
-Oyee Portu que te ha hecho un corte de manga.
-Jajaja
-Pues a mi me parece guapa.
-Oyee quieres lío.
Pero yo ni me inmuté, pasé de ellos y fui a por mi madre mientras note que me mojaba, no mucho solo estaba empezando a chispear, menos mal que llevaba el paraguas en el bolso.  Xb