LUCIUS i
El demonio que hay en mí
6/6/1966
Hoy es un día muy especial, es mi cumpleaños. Desde
siempre he creído que no importo en mi familia, ya que todos siempre andan de
un lado para otro y no me prestan atención.
Al soplar las velas de mi tarta noté una presencia,
algo extraño que me observaba desde la ventana, no… desde la puerta, o puede
que desde la pared. No lo sé. Al cabo de unos instantes noté una respiración
junto a mi cuello y al mirar hacia atrás una sombra de ojos brillantes me miraba
con interés.
Mientras me dirigía a mi habitación, esa misma presencia,
esa misma respiración en el cuello, esa misma sombra de ojos brillantes me
seguía sigilosamente por los pasillos de la casa.
Al llegar a mi habitación la sombra se envolvió en
llamas y un hombre con el cabello rojo, ojos oscuros y profundos, bastante alto
y con cara de pocos amigos emergió de ellas.
Lentamente empezó a acercarse a mí con esa sonrisa
de oreja a oreja y con los ojos con un sutil toque de ambición. Me paralizó y
me enmudeció para que nadie pudiera oírme.
- Bueno, bueno, pero si es mi querido lucius-dijo
aquel hombre.
- Que querrá de mí- pensé mirándole a la cara.
- pues solo busco un humano para poder conseguir
almas inocentes, como la tuya.
- Como sabes lo que pienso?
- Soy el demonio ese poder es uno de los que tengo y
por lo que veo funciona bien.
-Deberías saber que yo no estoy dispuesto a matar a
nadie.
- Lo sé, pero no me hace falta tu condición.
En ese instante volvió a convertirse en sombra y
entró dentro de mi pecho y como un huracán arrasó con todo lo que pudo y abrió paso
al rencor, al odio, a la ira, a la envidia y al mal.
Por: V.M.
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