Aquí la tenéis, si chicos, yo soy la chica del final del pasillo y he decidido empezar a escribir en este blog. Antes estuvo escribiendo mi hermana Serena como habréis comprobado pero esto va a cambiar, si voy a borrar parte de los documentos expuestos anteriormente, o tal vez no, posiblemente le cree un blog a ella y ya os lo diré por si os interesa, aunque visto lo visto nadie lee esto.
Y bien, dicho esto comencemos.... ;)
Fiesta en San Valentín
14/02/14
¿Qué puedo decir de este día?Simplemente fue un día esperado por mucha gente, entre ellos yo. Me hacía ilusión, quería ver cuantas flores me regalaban mis amigas y creo que en el fondo esperaba recibir algo de el, el chico que me gusta. Era inevitable que me llevase una pequeña decepción por ni siquiera haber hablado con el, solo quería saber si se había dado cuenta de que existo. Fui una tonta al pensar que tal vez sabía que yo estaba ahí pero no como la amiga de su amigo, yo quería (quiero) que al menos me mire como a una amiga, solo quiero que al menos me mire.
La mañana en los pasillos del instituto había terminado y por fin era viernes; había terminado esa mañana de profesores al límite de la histeria (si es que eso existe, bueno ya me entendéis), de clases aburridas en las que deseas estar muerto, de clases divertidas que se te pasan volando, de compañeros que no paran de tirarte bolitas de papel con saliva (lo se es asqueroso) y de todas esa cosas características del instituto...
Por fin era libre, había salido de ese edificio al cual algunos le llaman Cárcel. El autobús escolar iba lleno de gente y creo que el 99%de los estudiantes estábamos contentos. Que suerte tuvimos ese día, nuestra parada sería la ultima y a consecuencia tendríamos mas tiempo para hablar con los amigos y nos librábamos de la casi inevitable colleja de la salida. Bajamos los pocos alumnos que quedábamos y tras hablar durante unos minutos cada uno se fue a su casa.
De camino a casa algo me llamó la atención, eran dos rosas en lo alto de la valla. Dos rosas, dos rosas a finales de febrero, no era habitual ver rosas en esa época. Deje los dos claveles y las dos Chupa-chups que me habían regalado encima de una piedra y la mochila en el suelo,mire a los lados para asegurarme de que nadie me vería y escalé la valla para coger una de esas rosas a las que yo había llamado "Rosas de Invierno".
Entré en casa y le regale la flor a mi madre, también le pedí un bote con agua para poner mis claveles (los cuales están ahora en mi mesita de noche). Comí y me preparé porque esa noche tenía una fiesta. La fiesta me entusiasmaba por dos razones: Saldría con mi "antigua pandilla" y segundo y más importante, mi madre tendría tiempo para tener una cena romántica con su novio.
Salí de casa un poco antes de lo previsto y aproveché para pasar por casa de mi mejor amigo y ver al chico que me gusta con la escusa de que para llegar a la fiesta tenía que pasar por allí, pero para mi desilusión no estaban así que decidí pasar por la tienda de una amiga a saludarla, pero tampoco estaba, en fin solo quedaba una opción y era la que mas me aburría, caminar muy muy muy lento.
Llegué a la plaza en la que habíamos quedado pero no había nadie de modo que esperé hasta que vi a Alba y a Laura, venían con los regalos de María (era su cumpleaños). Nos fuimos corriendo al local que tenían alquilado para llevarlo todo, allí nos encontramos con las gemelas (me caen genial pero nunca soy capaz de diferenciarlas), con Paola y con mas chicas que no conocía, menos mal que luego llegaron María Manzano (La mejor amiga de la chica del cumpleaños) y la otra María.
Como no querían que María viese lo que estaban "preparando" (en realidad no estaban preparando nada, estaban haciéndose fotos y bailando) nos fuimos la cumpleañera, María Manzano y yo a dar una vuelta, y menos mal porque yo ya no soportaba más estar sentada mientras una chica muy bajita con tres quilos de maquillaje, Paola y Laura bailaban reguetón y aveces perreaban de forma un poco... ...guarra.
Yo no estaba hecha para eso, no me gustaba ese tipo de música, no me gustaban esos bailes y no me gustaban sus vestidos ceñidos de color rojo llamativo. Eso me parecía un comportamiento de chicas de Baquillerato como poco. Querían crecer demasiado rápido, querían ser populares, ya fumaban, robaban, y yo pensaba que iban a acabar mal aunque aveces envidiaba que no tuviesen vergüenza, yo tenía demasiada y pensaba que tal vez yo era mas madura por haber vivido cosas muy duras que ellas no han visto, por suerte.
Simplemente yo era la chica del final del pasillo pero eso no significaba que no pudiese pasármelo bien así que me desaté un poco y me fui con Rocío, la más loca, con ella siempre me desataba, "tiraba la casa por el tejado" así que solo iba con ella en fiestas como esa porque si siempre estuviésemos juntas sería peligroso para mi. Empezamos a reírnos hasta el punto de que Rocío terminó tumbada en un portal meándose de risa mientras yo le hacía cosquillas.
El culebra, un chico muy majo que estaba con nosotras nos miraba y nos decía que estábamos mal de la hoya. Me encantó conocerle, era como si disfrutase con las locuras que hacíamos y siempre venía con nosotras. A mi me decía que si no me daba verguenza andar con Rocío porque siempre iba cantando por la calle, chillando y de todo, pero lo más gracioso es que cantaba una canción que le había enseñado yo y decía así: "Pinocho fue a pescar al río Guadalquivir, se le calló la caña y pescó con la nariz, cuando llegó a su casa nadie le conocía, tenía la nariz mas grande que un tranvía". Lo se, lo se, es una canción de niños pequeños pero no me importa, con catorce años tenémos que pasarnoslo bien y cantar no le hace mal a nadie.
A las 11:15 PM ya no había nadie, el culebra y los demás se habían ido y solo quedaban por las calles chicos de primer curso de la ESO que pasaban de sus padres y chavales de quince años. Subí a una tienda de chucherías donde había quedado con mi madre para volver a casa y mientras caminaba, sola, alguien me grito:
-Feaaaa
Me gire para ver quién era pero la calle estaba muy oscura y solo vi la silueta de tres chavales de 15 años, no les veía la cara pero sabía que no los conocía, de modo que hice un corte de manga, me aseguré de que lo vieron y seguí mi camino tranquilamente.Oí que los chicos me gritaban:
-Oyee Portu que te ha hecho un corte de manga.
-Jajaja
-Pues a mi me parece guapa.
-Oyee quieres lío.
Pero yo ni me inmuté, pasé de ellos y fui a por mi madre mientras note que me mojaba, no mucho solo estaba empezando a chispear, menos mal que llevaba el paraguas en el bolso. Xb
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